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Opinión: La violencia hacia las mujeres en el futbol

La efervescencia del caso “Rubiales” a desencadenado una discusión a nivel internacional y seguramente traerá cambios y resultados sin precedentes en el futbol en España y en todo el mundo.
Les explicaré brevemente que es lo que está ocurriendo en España.

El pasado lunes, la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España inició «diligencias de investigación» en contra de Luis Rubiales, el presidente suspendido de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), debido a un beso que le dio a la futbolista Jenni Hermoso después de la final del Mundial femenino. Además, la Fiscalía brindó a la jugadora la opción de presentar una denuncia por un posible delito de agresión sexual.

Poco después, los presidentes regionales de la RFEF se reunieron y emitieron un comunicado en el que urgieron a Luis Rubiales a presentar su dimisión como presidente de la RFEF de manera inmediata. Este desarrollo llega después de que la FIFA, el órgano máximo del fútbol a nivel mundial, tomara la decisión el pasado sábado de suspender a Rubiales por un periodo inicial de 90 días.

El viernes previo, Rubiales se negó a renunciar a pesar de la intensa presión tanto social como política, sosteniendo que el beso había sido consensuado durante una asamblea extraordinaria de la RFEF. No obstante, horas después, Jenni Hermoso contradecía este consentimiento en un comunicado compartido en la plataforma de redes sociales «X» (anteriormente conocida como Twitter).

El beso entre Rubiales y Hermoso ha desencadenado una crisis en el fútbol español, cuyas implicancias futuras parecen ser difíciles de prever.

Las recientes acciones de la Fiscalía y la suspensión por parte de la FIFA son los últimos acontecimientos en un caso que ha ido creciendo rápidamente en intensidad en los últimos días.

Desde el principio, la conducta de Rubiales ha sido objeto de críticas en todo el mundo, incluso de parte de ministros gubernamentales que han solicitado su dimisión.

Luis Rubiales, de 46 años, presenció el partido en el que España derrotó a Inglaterra 1-0 desde la zona VIP del Estadio Australia en Sídney. En un gesto que parecía de celebración, al escuchar el silbato final, Rubiales —quien estaba junto a la reina Letizia de España y su hija la infanta Sofía, de 16 años— realizó un gesto hacia sus genitales.

Más tarde, durante la ceremonia de entrega de premios, tuvo lugar el beso con Jenni Hermoso, futbolista que juega en el club Pachuca de México. Inicialmente, Hermoso expresó en Instagram su descontento con las acciones de Rubiales, pero más adelante, en un comunicado emitido en su nombre, lo defendió.

Rubiales emitió una disculpa inicial por el beso, sin embargo, el presidente en funciones del gobierno español, Pedro Sánchez, enfatizó que esta disculpa resultaba insuficiente en su compromiso hacia la protección de la mujer, y la vicepresidenta segunda en funciones, Yolanda Díaz, se unió a aquellos que instaban a su dimisión para garantizar un ambiente seguro para las mujeres.

El jueves pasado, la FIFA comunicó la apertura de un procedimiento disciplinario contra Rubiales. El día siguiente, la RFEF convocó a una asamblea general extraordinaria en la que se esperaba que Rubiales presentara su renuncia, sin embargo, él rechazó firmemente esta opción. A pesar de las disculpas que Rubiales ofreció por su comportamiento inapropiado, aseguró que continuará «luchando hasta el final», insistiendo en que el beso fue «mutuo, eufórico y consensuado». Sin embargo, en ese mismo día, Hermoso aseveró que el beso no había sido fruto de un consenso y reiteró que el incidente «no había sido de su aprobación».

El sindicato FutPro, representante de Hermoso, compartió también el viernes un comunicado rubricado por 81 futbolistas en el que las atletas anuncian su decisión de abstenerse de participar con la Selección Española de Fútbol mientras Rubiales continúe en su cargo. A pesar de esto, la RFEF ha planteado interrogantes sobre la versión de los eventos presentada por Hermoso y ha anunciado su intención de tomar medidas legales en respuesta a los comentarios de la futbolista acerca de su presidente.

«La RFEF y el Sr. presidente se encargarán de desmentir cada una de las afirmaciones que se difundan, ya sea en nombre de la jugadora o, si llegara a ser necesario, directamente por parte de ella misma», afirmó la federación. «Dada la seriedad del contenido en la comunicación emitida por el Sindicato Futpro, la RFEF tomará las acciones legales pertinentes», añadió el comunicado.

Previamente, el gobierno español ya había iniciado un proceso legal con el propósito de suspender a Rubiales de su cargo.

Tras el anuncio de la Fiscalía y la suspensión impuesta por la FIFA, resta por conocer la determinación que tomarán los miembros del Tribunal Administrativo del Deporte, una entidad ligada al gobierno, pero formada por expertos legales independientes. En caso de que opten por iniciar un proceso contra Rubiales, este podría desembocar en su inhabilitación.

La FIFA también instruyó a Rubiales y a cualquier representante de la RFEF a evitar cualquier intento de contacto con Hermoso, de 33 años. Mientras se lleva a cabo el procedimiento disciplinario en contra de Rubiales, Pedro Rocha Junco, vicepresidente de la federación y presidente en funciones de la Federación Extremeña, quedó encargado de liderar el organismo.

«En conformidad con lo estipulado en los Estatutos de la RFEF, el vicepresidente adjunto de la presidencia, Pedro Rocha Junco, asumirá la presidencia interina durante este período», señaló la RFEF en un comunicado emitido el sábado. Además, la RFEF citó las palabras de Rubiales, quien afirmó que se someterá legalmente a los procesos competentes, manteniendo una confianza absoluta en las instancias de la FIFA y reiterando que esta es una oportunidad para iniciar su defensa y demostrar su total inocencia.

La noticia de la suspensión de Rubiales por parte de la FIFA fue acogida de manera positiva en la comunidad deportiva en general. Sin embargo, algunos individuos cuestionan lo que denominan «el silencio y la ausencia de comentarios» por parte de la influyente entidad rectora del fútbol europeo, la UEFA, en la cual Rubiales ejerce como vicepresidente.

Incluso en el caso de que Rubiales sea finalmente destituido de su cargo en la Federación Española de Fútbol, existe la posibilidad de que mantenga su posición en el comité ejecutivo de la UEFA hasta la conclusión de su mandato en 2027, tal como destaca Simon Stone, analista deportivo de la BBC.

La UEFA aún no ha emitido ningún comentario público respecto a la situación actual. No obstante, al conversar con personas vinculadas a la organización, algunos demuestran incredulidad ante la falta de dimisión por parte de Rubiales, lo que agrega el analista.

En otro aspecto, parte del equipo técnico de la selección femenina anunció el sábado su renuncia, marcando distancia del entrenador Jorge Vilda. Mientras tanto, se multiplican los mensajes de apoyo a Hermoso provenientes de diversas disciplinas deportivas.

El propio Jorge Vilda, al que Rubiales elogió en su discurso del viernes, expresó su pesar el sábado por el «comportamiento inapropiado» del presidente de la RFEF. Por tanto, no parece que el desenlace de esta crisis esté próximo, eclipsando en cierta medida el reconocimiento y la celebración por el logro de un título tan significativo como un Mundial de fútbol.

 

Tenemos que entender el contexto en el que se suscita esta acción, la ley de Garantía Integral de Libertad Sexual o como todo el mundo la conoce hoy “Solo sí es sí” aprobada por el Gobierno de coalición progresista de España, pero a menos de un año después, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lo describió como el «mayor error» de su administración cerca de 1.300 convictos recibieron reducciones bajo la ley desde el año pasado y 117 han salido de prisión, lo que dividió la coalición gobernante progresista justo antes de las elecciones del 23 de julio.

El consentimiento es la clave;

«Solo sí es sí» hace referencia al más importante y también el más polémico de los postulados de esta ley: el consentimiento antes de cualquier interacción sexual.

«Solo se entenderá que hay consentimiento cuando se haya manifestado libremente mediante actos que, en atención a las circunstancias del caso, expresen de manera clara la voluntad de la persona»,

El aspecto más relevante y controvertido de esta ley es su énfasis en el consentimiento previo a cualquier actividad sexual. La normativa establece que solo se considerará que existe consentimiento cuando se haya expresado de forma libre y clara a través de acciones que reflejen la voluntad de la persona, teniendo en cuenta las circunstancias específicas del caso.

En este sentido, se tipificarán como agresiones las conductas sexuales sin consentimiento, y las consecuencias legales variarán según los detalles y agravantes de cada situación. Esto implica que una agresión sexual no necesariamente implica el uso de la fuerza física ni la resistencia por parte de la víctima, ya que su pasividad podría estar influenciada por factores como intimidación en el entorno o la influencia de alcohol u otras sustancias.

La ministra española de Igualdad, Irene Montero, ha afirmado públicamente que ninguna mujer deberá demostrar la presencia de violencia o intimidación para que un acto sea considerado una agresión. Todas las formas de agresión serán reconocidas como expresiones de violencia de género.

Además, eliminó la distinción entre el “abuso sexual” y “agresión sexual”, equiparando así el delito y abriendo la puerta a que pudieran utilizar en beneficio de estrategias legales bajo el principio de “retroactividad de la ley” lo que significa que el rango de penas es ahora más amplio, y con mínimos más bajos en algunos supuestos, lo que ha sido aprovechado por los abogados de algunos condenados, que tienen derecho a que su pena se adapte a la nueva ley si esta les resulta más favorable, aparte de que muchos juristas consideran que vulnera la presunción de inocencia y la igualdad ante la ley.

El cambio en el régimen jurídico, que se aprobó tras más de cuatro años de debate, no incluyó una disposición transitoria para acotar los casos susceptibles de revisión de la pena, una especie de reglas que establecen el paso de un Código al otro.

Esta es una disposición que suelen adjuntar las nuevas leyes que modifican el Código Penal español.

 Arthur Alexis Guyot Carrillo.

 

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