El presidente López Obrador acusa a las decisiones judiciales del Tren Maya de intentar un «golpe de estado técnico»

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se pronunció sobre la suspensión definitiva otorgada por un juez en relación a las obras del Tren Maya, afirmando que las decisiones del Poder Judicial pretenden neutralizar al Poder Ejecutivo y evitar que se lleve a cabo cualquier tipo de ejecución. En palabras del mandatario, esto constituye un «golpe de estado técnico».
Ante la pregunta sobre si veía algún riesgo en estas decisiones judiciales, el presidente López Obrador afirmó que sí, e incluso mencionó una iniciativa planteada por un senador del Partido Acción Nacional (PAN), al que describió como cercano al pensamiento fascista. Según el presidente, este senador propuso la destitución de la Corte Suprema, aunque posteriormente tuvo que retractarse debido a lo absurdo de su propuesta, atribuyendo la culpa a sus asesores. No obstante, López Obrador aseguró que seguirán adelante con su labor de transformación del país y la lucha contra la corrupción.
El presidente reiteró que aquellos que intenten detener las obras del gobierno no podrán hacerlo, ya que, de acuerdo con la Constitución, tienen el derecho de llevar a cabo proyectos en beneficio del pueblo. Además, afirmó que las obras no pueden ser canceladas, a menos que se viole la Constitución. En este sentido, cuestionó la actuación de los ministros de la Corte Suprema y los acusó de cobrar salarios más altos que el del propio Presidente.
Durante la conferencia, la discusión sobre el Tren Maya derivó en la defensa del proyecto de López Obrador como presidente, señalando que se enfrentan dos proyectos: uno popular y otro defendido por sectores conservadores y medios de comunicación. El presidente recordó el poder que los medios de comunicación tuvieron en imponer a un presidente en el pasado.
López Obrador se preguntó cómo podría quedarse callado si está defendiendo un proyecto de transformación. Además, expresó su indignación ante la financiación proveniente del extranjero que se destina a la guerra sucia en su contra y en contra de su gobierno. Criticó que el gobierno de Estados Unidos no tome medidas al respecto y continúe apoyando a opositores de un gobierno legal y legítimamente constituido. El presidente calificó este acto como deshonesto y cuestionó la autoridad moral de aquellos que reciben el dinero y lo utilizan para perjudicar un proceso en beneficio del pueblo.
En resumen, el presidente López Obrador denuncia las decisiones judiciales relacionadas con el Tren Maya como un intento de golpe de estado técnico para neutralizar al Poder Ejecutivo. Asegura que seguirán adelante con sus proyectos en beneficio del pueblo, defendiendo su proyecto de transformación y denunciando la financiación extranjera de la guerra sucia en su contra.



