Madre acusa hostigamiento de profesores en la UNAM tras el presunto suicidio de su hija
La trágica noticia del presunto suicidio de Letza Abril, estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria 3 Justo Sierra, ha generado conmoción y levantado serias acusaciones por parte de su madre, Liliana Cano, quien asegura que el hostigamiento por parte de algunos profesores fue el factor determinante en la decisión de su hija.
Según relata Liliana, el tono de voz de Letza habría sido motivo constante de maltrato por parte de los docentes. «Descubrimos capturas de pantalla de conversaciones que ella tuvo con su hermano mayor, en las cuales menciona que se siente muy mal dentro de la preparatoria debido al tormento que le causan tres profesores: Castro Calva Luz Marina, Calvillo González Daniel y Reveles Ramírez María Gabriela», reveló la madre.
Liliana también cuenta que en una ocasión, durante una clase de matemáticas, la profesora la señaló y le gritó exigiéndole que hablara más fuerte. Cuando Letza intentaba hablar, la maestra la interrumpía y la callaba con comentarios despectivos. Posteriormente, la profesora se dirigió al grupo y dijo: «Ven, su compañera, además de que su timbre de voz no es alto, no sabe la respuesta». Estos hechos llevaron a Liliana a investigar la situación con los compañeros de su hija.
La madre de Letza presentó una denuncia ante la Defensoría de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en contra de los profesores señalados, que imparten las materias de Matemáticas, Geografía e Inglés. Además, Liliana ha recibido testimonios de exalumnos que respaldan la denuncia, ya que también sufrieron maltratos similares por parte de estos docentes.
Los estudiantes, en protesta por los presuntos abusos, tomaron las instalaciones de la Preparatoria 3 el pasado 22 de mayo. Ante estos acontecimientos, la madre de Letza hace un llamado a las autoridades de la UNAM para que atiendan su denuncia y tomen medidas que eviten que otro caso similar ocurra.
«Leta Abril era una niña responsable y cariñosa, era una niña de familia. Adoraba a su hermano pequeño que tiene autismo», recordó emocionada Liliana.
Este trágico suceso pone de manifiesto la importancia de garantizar la integridad emocional y el respeto hacia los estudiantes en el entorno educativo. Es fundamental que las autoridades correspondientes investiguen a fondo las acusaciones presentadas y tomen las medidas necesarias para prevenir el hostigamiento y el maltrato en las instituciones educativas. La voz de los estudiantes debe ser escuchada y protegida para asegurar un ambiente de aprendizaje seguro y saludable.



